Guardar
Cuando quiero algo salado y no tengo mucho Zeit, esta quesadilla de espinaca y feta es simplemente mi opción favorita. La mezcla del espinaca sazonado, queso suave y esa tortilla crujiente la hacen ideal para picar en cualquier momento.
Probé por primera vez esta quesadilla un día que volví del trabajo súper cansada y la nevera estaba casi vacía. Desde entonces no falla, sobre todo si de repente caen amigos en casa.
Jugosos ingredientes
- Tortilla de trigo: le da la estructura y queda riquísima cuando se tuesta en la sartén Busca tortillas grandes, de mínimo veinte centímetros, para que no se rompan
- Espinaca bebé fresca: tiene un saborcito suave y está llena de vitaminas Yo siempre uso hojas frescas porque quedan más tiernas
- Feta: da ese toque salado y potente El feta griego se esparce muy fácil y va genial desmenuzado
- Mozzarella: consigue que todo quede súper fundido Prefiero rallarlo en casa para que suelte más “hilos”
- Aceite de oliva: mejora el gusto cuando doras todo Mejor usar uno suave
- Ajo y cebolla morada: suben el sabor de la mezcla Pica bien la cebolla así se cocina igual que el ajo
- Piñones: opcionales, pero suman un toque tostado y crujiente Recién pasados por la sartén sacan todo el sabor
- Orégano: da onda mediterránea Si puedes conseguir orégano seco de Italia, mejor
- Pimienta negra: para que no esté tan suave Si la mueles en el momento, mejora el resultado
- Mantequilla: ayuda a que la tortilla tome color dorado y un gustito extra La buena mantequilla sí hace diferencia
Instrucciones súper fáciles
- Cocina los aromáticos:
- Pon aceite de oliva en una sartén grandecita y caliéntalo a fuego medio Añade el ajo y la cebolla morada y mueve seguido Unos tres minutos y ya van a estar blandos y soltando ese olor tan bueno Esta es la base para que todo sepa increíble
- Saltea el espinaca:
- Echa el espinaca troceado y remueve hasta que se vea pochado No pares hasta que se evapore el líquido Cuando ya esté bajo de agua, pon orégano y pimienta negra Dale sabor pero no dejes mucho tiempo o perderá color y textura
- Armar la mezcla:
- Pon la tortilla sobre una tabla Reparte por un lado la mezcla de espinaca Échale el feta, la mozzarella y si quieres piñones No los pongas apretados así el relleno derrite mejor
- Dobla y cocina en sartén:
- Cierra la tortilla con cuidado y aprieta suave Derrite una cucharadita mini de mantequilla en la sartén y mete la tortilla Cocina un par de minutos por lado a fuego medio hasta que tome color doradito Da la vuelta y repite, los dos lados deben crujir y el queso fundirse
- A disfrutar:
- Saca la quesadilla de la sartén, deja que baje la temperatura para que la mezcla no se derrame después Córtala en triángulos y sírvela bien calientita
Cosas a tener en cuenta
- Tiene un montón de proteínas y vitaminas
- Se puede preparar para varios días y calentar rápido después
- Perfecta si eres vegetariano
Lo que más me fascina es cómo la tortilla sube y huele a ajo cocinándose en la sartén. En la uni esto era lo que muchas veces compartíamos entre amigos en la mesa vieja de la cocina.
Cómo guardar el resto
Guarda las quesadillas que te sobren en la heladera Si puedes, ponles papel de horno para que no se peguen Cuando las recalientas en sartén u horno ¡quedan otra vez crocantes! Mejor evita el microondas porque las reblandece
Cambia ingredientes sin drama
No tienes feta en la nevera Prueba con queso de cabra o incluso ricotta El gouda suave derrite tan bien como la mozzarella Si no hay espinaca, unas hojas de acelga le van perfecto
Formas deliciosas de servir
Me flipa meterle una cucharada de crema agria por encima o una salsa casera fresca Si quieres algo más suave, acompaña con ensalada verde Para darle potencia, añade rodajas de aguacate y un poco de cilantro fresco
Un poco de historia
Las quesadillas nacen en México y ahí las rellenan con lo que tengan a mano La combinación de feta y espinaca les da un giro mediterráneo En mi casa esta versión siempre desaparece en segundos cuando la hago
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Puedo cambiar el tipo de queso?
¡Claro! Si te apetece, ponle cheddar o gouda en vez de feta y mozzarella.
- → ¿Cómo la hago bien crujiente?
Fríela con un poco de mantequilla y presiona bien la tortilla. Así queda súper crujiente.
- → ¿Qué salsa le va bien?
Le quedan geniales el yogur especiado, salsa o crema agria.
- → ¿Puedo agregar algo más?
Prueba meterle champiñones salteados, pimientos o hasta tomate seco para variar.
- → ¿Se puede dejar lista antes?
La mezcla la puedes tener preparada antes, solo arma y fríe la quesadilla cuando quieras comer.