Guardar
Este pollo a la parrilla es la combinación perfecta de sabor intenso y facilidad, ideal cuando quieres algo sano y rápido. Las pechugas se empapan en una mezcla de limón y hierbas, quedando jugosas y deliciosas, perfectas con cualquier acompañamiento.
Lo inventé un día que andaba apurada y me sorprendió lo especial que quedó con tan poco lío. Desde entonces es uno de los favoritos en reuniones al aire libre, sobre todo en días calurosos.
Lo Que Necesitas
- Unos 900 gramos de pechugas sin hueso ni piel: trata de que sean parecidas para que se cocinen parejas
- Un cuarto de taza de aceite de oliva extra virgen: para que el pollo quede jugoso y con buen sabor
- Jugo fresco de limón: ayuda a darle brillo y ablandar la carne
- 3 o 4 dientes de ajo picados: para un sabor intenso y sabroso
- Sal: realza todos los sabores y ayuda a que se forme una ligera costra
- Pimienta: aporta un toque suave y terroso
- Pimentón dulce: para un color bonito y un sabor ahumado sutil
- Hierbas secas como orégano o tomillo: escoge buenas para que el aroma sea más fuerte
Pasos Para Cocinar
- Empapa El Pollo:
- Mezcla aceite, limón, ajo, sal, pimienta, pimentón y las hierbas en un bol hasta que todo quede bien integrado. Así el pollo toma sabor y se mantiene jugoso al final.
- Unta Bien El Pollo:
- Pon las pechugas en una bolsa con cierre o en un recipiente y vierte la mezcla encima asegurándote que cada pieza esté cubierta. Cierra bien y deja en la nevera al menos media hora o hasta 8 horas para que agarre todo el sabor.
- Prende La Parrilla:
- Calienta la parrilla a temperatura media-alta, limpia y engrasa las rejillas para que el pollo no se pegue. Esto ayuda a que se haga bien y tenga esas marcas lindas de la parrilla.
- Cocina El Pollo:
- Coloca las pechugas sobre las rejillas calientes y cocina unos 6 minutos por lado, dándoles la vuelta solo una vez para que queden bien hechas. Usa un termómetro para asegurarte que lleguen a 75 grados Celsius adentro.
- Espera Antes De Comer:
- Pasa el pollo cocido a un plato y cúbrelo ligeramente con papel aluminio. Déjalo reposar 5 minutos para que los jugos se distribuyan y cada bocado quede jugoso y sabroso.
Mi hierba favorita para este pollo es el orégano porque huele cálido y un poco picante; va de lujo con el limón. Un verano inolvidable lo cociné junto a maíz fresco y duraznos, resultando en una comida llena de colores y sabores que todos recuerdan.
Cómo Guardar Lo Que Sobra
Si te queda pollo, guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera hasta cuatro días para que no pierda frescura. Si quieres conservarlo más, córtalo en trozos y ponlo en bolsas para congelar, aguanta hasta dos meses. Para descongelar, mejor dejarlo en la nevera toda la noche. Calienta suave en sartén o en el horno cubierto con papel aluminio para que no se reseque.
Cambios En Los Ingredientes
Puedes cambiar el orégano seco por romero o albahaca fresca para otro tipo de aroma. Agrégale una cucharadita de miel o jarabe de arce a la marinada si quieres un toque dulce. Usa pimentón ahumado para intensificar el sabor o chiles secos para un poco de picante. También prueba con un poco de salsa de soja o vinagre balsámico para darle más profundidad.
Ideas Para Acompañar
Combina este pollo con una ensalada verde aliñada con vinagreta ligera o con verduras asadas como espárragos o calabacines. Couscous esponjoso o quinoa funcionan muy bien también. Para darle un extra, prepara una salsa fresca de yogur con pepino o chimichurri. Y si te animas, una copa fría de vino blanco como un Sauvignon Blanc resalta esos toques cítricos.
Este pollo a la parrilla se ha vuelto un favorito en verano porque es fácil de hacer y tiene sabores que no pasan desapercibidos. Seguro que te va a encantar en cualquier comida.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Cuánto tiempo debo dejar marinando el pollo para que quede más sabroso?
Lo ideal es media hora para que agarre buen sabor. Si quieres que quede más rico y tierno, déjalo hasta 8 horas en la nevera.
- → ¿A qué temperatura pongo la parrilla?
Súbela a fuego medio-alto. Así se forma esa costra rica y el pollo se cocina parejo.
- → ¿Cómo sé si el pollo ya está bien cocido?
La temperatura interna debe llegar a 74°C (165°F). Un termómetro de carne es la mejor manera de estar seguro y que quede jugoso.
- → ¿Puedo usar otras hierbas que no sean orégano o tomillo?
Claro que sí. Romero, albahaca o estragón van muy bien con el limón y el ajo, y le dan otro aroma.
- → ¿Es necesario dejar reposar el pollo después de asarlo?
Sí, déjalo unos 5 minutos. Así los jugos se distribuyen y queda más tierno y jugoso.