01 -
Mezcla bien el aceite, el jugo de limón, el ajo picado, la sal, la pimienta, el pimentón y las hierbas secas en un bol hasta que quede todo unido.
02 -
Pon las pechugas en una bolsa con cierre o un recipiente que no reaccione. Echa el adobo encima, cierra bien y mete al frío mínimo media hora y hasta 8 horas para que agarre más sabor y quede tierno.
03 -
Calienta la parrilla a fuego medio-alto. Asegúrate de que esté limpia y con un poco de aceite para que no se pegue el pollo.
04 -
Saca el pollo del adobo y ponlo en la parrilla caliente. Cocina unos 6 minutos por lado hasta que la temperatura interna llegue a 74°C (165°F).
05 -
Pasa el pollo a una tabla y cúbrelo flojo. Déjalo reposar 5 minutos para que los jugos se distribuyan antes de cortar.