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Estos brownies con nubes de chocolate mezclan el cacao intenso con malvaviscos suaves para un bocadillo que te va a encantar. Tiernos, pegajosos y dulces, son perfectos para darte un gustito cuando te antoje algo con chocolate.
Probé estas galletas por primera vez cuando un amigo las llevó a una reunión. Que las nubes quedaran esponjosas sin derretirse del todo fue increíble y desde entonces son mi opción fácil para algo especial en casa.
Ingredientes
- Mini malvaviscos: el toque pegajoso que da la mezcla de sabor, se aconseja congelarlos un poco para que no se derritan rápido
- Chocolate en trozos o chips: pedacitos de chocolate fundente, mejor usar uno semi-amargo o bittersweet
- Mantequilla blanda: aporta jugosidad y suavidad a la masa, tiene que estar a temperatura ambiente
- Harina todo uso: da la base a las galletas, la sin blanquear mejora la textura y sabor
- Azúcar morena y azúcar blanca: juntos equilibran el dulzor y dan masticabilidad, la morena añade un toque de melaza
- Polvo para hornear o bicarbonato: hace que las galletas crezcan y se extiendan bien
- Sal: potencia los otros sabores, la de mar funciona genial
- Huevos: unen toda la mezcla y dan suavidad
- Extracto de vainilla: da aroma y profundidad, mejor usar puro para más sabor
- Cacao en polvo sin azúcar: para intensificar el sabor en la pasta de cacao que se mezcla a mano
- Leche: se mezcla con el cacao para hacer una pasta chocolatosa y cremosa
- Polvo de espresso (opcional): realza el chocolate con un toque amargo suave
- Pizca de sal marina para adornar: la colocas justo antes de hornear para balancear el dulzor
Pasos para preparar
- Paso 10 Enfriar y disfrutar
- Deja que las galletas reposen 5 minutos en la bandeja; así se asientan. Luego pásalas a una rejilla para enfriar o cómelas aún tibias.
- Paso 9 Formar y hornear
- Haz montoncitos redondos con la masa en las bandejas preparadas dejando al menos 5 cm entre cada uno. Hornéalas de 9 a 11 minutos hasta que los bordes se vean firmes y el centro suave.
- Paso 8 Agregar malvaviscos
- Incorpora con cuidado los mini malvaviscos en la mezcla para que no se rompan ni derritan demasiado en el horno.
- Paso 7 Mezclar la pasta de cacao
- Agrega cucharadas de la pasta de cacao a la masa y mézclala suavemente para crear efectos marmoleados, evitando que se integre por completo.
- Paso 6 Unir ingredientes
- Ve añadiendo la mezcla de harina poco a poco a la mantequilla batida, con movimientos suaves para no sobre trabajar la masa. Agrega el chocolate y distribúyelo parejo.
- Paso 5 Preparar pasta de cacao
- Combina el cacao en polvo sin azúcar con la leche hasta que formes una mezcla espesa y homogénea, que se usará para dar el efecto de remolino.
- Paso 4 Añadir huevos y vainilla
- Incorpora los huevos de a uno batiendo bien después de cada adición. Luego añade la vainilla para darle un aroma especial.
- Paso 3 Batir mantequilla y azúcares
- Bate la mantequilla suave con ambos azúcares hasta conseguir una mezcla aireada y cremosa, esto hace que las galletas queden suaves.
- Paso 2 Mezclar ingredientes secos
- En un bowl mediano tamiza la harina, el bicarbonato y la sal para que todo quede bien distribuido y las galletas salgan tiernas.
- Paso 1 Prender el horno y preparar bandejas
- Precalienta el horno a 190 grados Celsius y cubre dos charolas con papel para hornear para que las galletas no se peguen y se cocinen uniforme.
Algo que me encanta es cómo los malvaviscos se funden un poco pero siguen esponjosos, nunca se vuelven jarabe. Es como un s’mores en forma de galleta y siempre me transporta a noches cálidas en el campamento con amigos.
Cómo guardarlas
Guarda las galletas en un recipiente que cierre bien y déjalas a temperatura ambiente hasta por 4 días. El remolino de malvavisco se mantiene suave, si quieres revivirlas calienta una galleta en el micro unos 10 segundos para que el centro se ponga melty otra vez. Si sobra puedes congelarlas ya horneadas en bolsa sellada hasta por 3 meses y descongelar al ambiente antes de comer.
Cambios que puedes hacer
Prueba cambiar los mini malvaviscos por pedacitos de tus chocolates favoritos para una textura distinta y dulce. Usa chocolate oscuro para un sabor más intenso o blanco si prefieres algo más dulce. El azúcar de caña puede sustituir al azúcar blanca para un toque más natural. El polvo de espresso es opcional, pero le da un empujón al sabor que vale la pena.
Cómo servirlas
Sirve las galletas tibias con un vaso frío de leche o café para un combo perfecto. También quedan genial desmenuzadas sobre helado o con crema batida y frutas para balancear lo dulce. Son ideales para intercambios navideños o como antojo de fin de semana.
Disfruta estas galletas frescas o con un toque tibio para saborear bien los malvaviscos derretidos y los remolinos de chocolate. Siempre triunfan con quien las prueba.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué hace que estas galletas queden masticables?
La mezcla de avena y miel ayuda a que se mantengan suaves y con textura masticable mientras se hornean.
- → ¿Puedo cambiar la miel por otro dulce?
Claro, puedes usar jarabe de arce o melaza, pero el sabor y la textura pueden variar un poco.
- → ¿Cómo evito que las galletas queden duras?
No las hornees de más; sácalas cuando los bordes estén dorados pero el centro suave, y déjalas enfriar en una rejilla.
- → ¿Es necesario usar papel para horno en la bandeja?
El papel evita que se peguen y ayuda a que horneen parejo, pero también puedes engrasar la bandeja y funciona bien.
- → ¿Cómo guardo las galletas para que sigan frescas?
Una vez frías, ponlas en un recipiente bien cerrado a temperatura ambiente y durarán suaves hasta cinco días.