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Estas zanahorias y remolachas asadas con miel son una forma sencilla de darle un toque dulce y sabroso a tus verduras. Asarlas realza sus azúcares naturales y la miel les da un brillo suave que hace que cada bocado sea especial.
Lo hice por primera vez para una cena familiar y fue increíble ver cómo desaparecieron rápido. La mezcla de miel y hierbas le da un toque que resalta mucho.
Ingredientes Clave
- Miel pura: aporta un dulce suave y un brillo lindo busca una miel cruda y de buena calidad para mejor sabor
- Remolachas frescas: peladas y picadas para un toque terroso elige remolachas firmes y sin marcas para mejores resultados
- Sal gruesa: mejora los sabores naturales usa sal marina o kosher para un sabor limpio
- Tomillo fresco: opcional pero recomendado para un aroma herbal fresco busca ramitas verdes y vivas
- Zanahorias: peladas y cortadas en pedazos de unos 2.5 cm para que se asen parejo y queden dulces y caramelizadas
- Pimienta negra: recién molida para dar un toque suave y equilibrar el dulce
- Aceite de oliva extra virgen: ayuda a asar y añade un sabor frutal suave escoge uno prensado en frío si puedes
Pasos Para Cocinar
- Prepara la base para asar:
- Enciende el horno a 200 grados Celsius para que las verduras se caramelicen bien. Mezcla las zanahorias y remolachas en un bol asegurándote que estén en tamaños parejos.
- Agrega sabor:
- Echa el aceite de oliva, la miel, la sal, la pimienta y el tomillo fresco. Revuelve bien para que todo quede cubierto y conseguir el punto justo de dulce y condimento.
- Extiende y asa:
- Reparte las verduras en una bandeja cubierta con papel para horno que no estén amontonadas. Así se asan al gusto y no se cuecen al vapor.
- Hornea y mueve:
- Mete al horno y asa entre 25 y 30 minutos. A mitad del tiempo revuelve para que se doren de manera uniforme. Las zanahorias y remolachas quedarán suaves y doradas en los bordes.
- Sírvelas calientes:
- Sácalas del horno y sírvelas tibias o mézclalas en una ensalada para darle más sabor. También puedes guardarlas en la nevera y calentarlas despacito después.
Me encanta usar tomillo fresco porque da un toque herbal sin tapar el sabor de las verduras. En un día de acción de gracias fue la acompañante favorita de todos.
Cómo Guardar Bien
Guarda las sobras en un recipiente cerrado en la nevera hasta 4 días. Mantienen su sabor aunque no las recalientes a fuego muy alto o se secan. Si quieres conservarlas más tiempo, congélalas en envases para congelar hasta por dos meses y descongélalas suave antes de calentar.
Ideas Para Cambiar Ingredientes
Prueba cambiar la miel por jarabe de arce o néctar de agave para otro dulce rico. Cambia el tomillo por romero o salvia para variar el aroma. Añade trozos pequeños de boniato o chirivía para más cuerpo y colores diferentes.
Combinaciones Perfectas
Estas verduras van muy bien con pollo asado, cerdo a la plancha o pescado simple. Sírvelas con quinoa o arroz salvaje para un plato vegetariano completo. Mézclalas en ensaladas verdes con queso de cabra y nueces tostadas para un contraste refrescante.
Estas zanahorias y remolachas asadas con miel son un acompañante delicioso que aporta calidez y sabor a cualquier comida.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Puedo usar otro endulzante en lugar de miel?
Claro, el jarabe de arce o el néctar de agave funcionan bien y mantienen un toque dulce agradable.
- → ¿Cómo sé cuándo están listas las zanahorias y el betabel?
Cuando al pincharlas estén blandas y con un color dorado ligeramente caramelizado.
- → ¿Es imprescindible el tomillo fresco o se puede omitir?
El tomillo fresco da un aroma especial, pero puedes cambiarlo por romero u orégano o simplemente dejarlo fuera.
- → ¿Se puede comer frío este platillo?
Está mejor caliente para disfrutar los sabores del horno, pero también va bien frío sobre ensaladas para un toque fresco.
- → ¿Qué tipo de betabel es mejor para hornear?
Los betabeles rojos frescos y firmes son lo mejor para conseguir el balance perfecto entre sabor terrenal y dulzura.