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Este macarrones con queso cremoso y súper rico combina costillas de cerdo ahumadas y suaves con una pasta horneada llena de queso que te va a encantar para cenas en familia o reuniones de fin de semana.
Esta forma de preparar el plato es como un abrazo cálido en cada bocado. La primera vez que lo hice, mis amigos quedaron impresionados y desde ese momento es mi opción para ocasiones especiales que buscan impresionar.
Ingredientes Clave
- Una parrilla de costillas de cerdo: que pese entre dos y tres libras. Busca que tengan buena grasa para que queden jugosas y suaves al hornearse despacio
- Pimienta negra y sal: para sazonar y resaltar el sabor natural de la carne
- Polvo de ajo, pimentón ahumado y polvo de cebolla: construyen un condimento ahumado y con mucho sabor
- Salsa barbacoa: aporta el toque dulce y caramelizado que le da vida a las costillas
- Macarrones de codo: ideales para agarrar la salsa cremosa. Elige pasta firme y sin grietas
- Mantequilla sin sal y harina de trigo: base para espesar la salsa de queso hecha con roux
- Leche entera: para lograr esa textura cremosa y con cuerpo, evita leche descremada
- Queso cheddar fuerte: con sabor intenso y ácido mientras que la mozzarella aporta suavidad al derretirse
- Polvo de mostaza y opcionalmente pimienta cayena: dan un toque picante y algo de profundidad
- Sal y pimienta: para ajustar el sabor al gusto
- Pan rallado panko y queso parmesano rallado: crean la capa dorada y crujiente que contrasta con la cremosidad
Pasos Para Cocinar
- Prepara el sazonador para las costillas:
- Esparce sal, pimienta negra, pimentón ahumado, polvo de ajo y cebolla por todos lados de las costillas. Masajea bien para que el sabor se meta por todos lados.
- Cocina despacio para que queden blandas:
- Mete las costillas en una bandeja con papel aluminio encima para que no se sequen. Pon el horno a 150 grados Celsius y hornea entre dos horas y media a tres hasta que la carne se separe fácil del hueso.
- Dales un toque caramelizado con la salsa:
- Quita el papel aluminio, unta generosamente la salsa barbacoa y sube el horno a 190 grados Celsius. Hornea sin cubrir de 15 a 20 minutos hasta que la salsa se ponga pegajosa y burbujeante en los bordes.
- Hervir la pasta al punto:
- Hierve los macarrones en agua con sal por 7 u 8 minutos hasta que estén firmes pero no duros. Escúrrelos bien y reserva para evitar que se pasen cuando estén con la salsa.
- Alista la salsa cremosa de queso:
- Funde la mantequilla a fuego medio, añade la harina y cocina un minuto para hacer la base roux. Poco a poco agrega la leche entera sin dejar de batir para que no haga grumos. Cocina hasta que espese y pueda cubrir una cuchara.
- Incorpora el queso:
- Baja el fuego y agrega el cheddar y mozzarella rallados hasta que se derritan y quede una salsa sedosa. Suma el polvo de mostaza, la pimienta cayena si quieres, sal y pimienta. Prueba y ajusta los sabores.
- Mezcla la pasta con la salsa:
- Une los macarrones bien escurridos con la salsa hasta que estén cubiertos de crema de queso uniforme.
- Alista el topping crujiente:
- Calienta el grill. Pasa la mezcla a una fuente apta para horno o sartén de hierro. En un bol mezcla el panko con el parmesano rallado y échalo encima de manera uniforme.
- Grill para dorar perfecto:
- Pon la fuente bajo el grill por 3 a 5 minutos hasta que la cubierta esté dorada, crocante y huela delicioso. Ojo con que no se queme.
- Deja reposar y corta las costillas:
- Saca las costillas del horno y deja que reposen un rato para que los jugos se redistribuyan. Luego córtalas de a una.
- Sirve con estilo:
- Coloca las costillas alrededor o encima del mac y queso para una mezcla visual súper llamativa y deliciosa.
Para guardar las sobras separa el macarrones con queso y las costillas en recipientes herméticos en la nevera por hasta tres días para que no pierdan textura ni sabor. Calienta las costillas envueltas en papel aluminio a baja temperatura para que no se sequen. Calienta la pasta a la estufa y agrega un poco de leche o crema para devolverle cremosidad sin secarla.
Alternativas Para Ingredientes
Puedes cambiar las costillas de cerdo por costillas de res o muslos de pollo y aún así lograr resultados similares cocinando lento. Prueba cambiar el queso por gouda ahumado o Monterey Jack para un sabor más suave, ahumado o cremoso. Usa mitad leche mitad crema o crema pura en lugar de leche entera para que la salsa quede más rica.
Ideas Para Acompañar
Acompáñalo con una ensalada verde fresca con vinagreta ligera para equilibrar lo cremoso Combínalo con coleslaw clásico para un contraste frío y crujiente Una cerveza lager bien fría o un vino blanco afrutado con buena acidez como un Sauvignon Blanc cortan perfectamente la untuosidad.
Toques Según La Temporada
En verano ponle maíz asado o tomates rostizados para ese toque de parrillada Añade champiñones salteados o cebollas caramelizadas en otoño para intensificar los sabores Decora con chalotas fritas crocantes o hierbas frescas como cebollino o perejil para darle frescura del momento.
Vas a ver cómo este macarrones con queso con costillas convierte un clásico sencillo en un plato súper especial que alegra a todos en la mesa cada vez que lo sirves.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Cómo dejo las costillas bien suaves?
Condimenta las costillas bien y hornea a 150°C tapadas con papel aluminio por 2.5 a 3 horas. Cocinar lento rompe el tejido y hace que la carne se desprenda fácil.
- → ¿Qué quesos van mejor en la salsa?
El cheddar fuerte da sabor intenso y la mozzarella aporta cremosidad. Mezclarlos crea una salsa lisa y rica que envuelve bien la pasta.
- → ¿Puedo cambiar el nivel de picante?
Claro, ajusta la cayena para que quede más suave o más picante. La mostaza también da un toque ácido que combina con las costillas ahumadas.
- → ¿Cómo hacer un topping crocante en el mac cheddar?
Mezcla pan rallado panko con parmesano rallado y ponlo encima antes de gratinar. El calor fuerte cruza la capa sin secar el queso bajo ella.
- → ¿Cuál es la mejor forma de servir las costillas con el mac cheddar?
Corta las costillas ya reposadas en pedazos y ponlas encima o al lado del mac cheddar. Así se disfruta lo jugoso de la carne con la cremosidad de la pasta.