Guardar
Estas albóndigas de pavo son una mezcla rica de sabores gracias a la manzana dulce y la salvia que aporta ese toque terroso. Tienen un sabor jugoso y fresco que combina lo mejor de las hierbas y la fruta para que disfrutes algo diferente pero muy reconfortante.
La primera vez que preparé estas albóndigas quería meter más verduras en la comida, pero la dulzura natural de la manzana las convirtió en la favorita de mi familia bien rápido.
Ingredientes Básicos
- Carne molida de pavo: busca que sea fresquita y de color rosa brillante para que quede suave
- Una manzana: pelada y rallada que añade humedad y un toque dulce suave
- Pan rallado: para que las albóndigas no se deshagan y queden firmes sin pesar
- Queso parmesano rallado: suma un sabor salado con un toque umami
- Hojas de salvia fresca: bien picaditas para dar aroma y sabor terroso
- Un huevo: que sirve para que todo se mantenga unido naturalmente
- Ajo: picado muy fino para dar profundidad y calidez
- Sal: para resaltar todos los sabores
- Pimienta negra: que mete un puntito picante sin ser demasiada
- Aceite de oliva: para untar las albóndigas y que queden doraditas en el horno
Pasos Para Cocinar
- Calienta y Prepara:
- Prende el horno a 190 grados centígrados y cubre la bandeja con papel para que no se peguen y limpiar sea pan comido.
- Une Todo:
- Mezcla el pavo molido, la manzana rallada, pan rallado, parmesano, salvia picada, huevo, ajo, sal y pimienta en un bol grande. Hazlo despacio y bien para que todo quede uniforme pero sin pasarte para que queden tiernas las albóndigas.
- Forma las Albóndigas:
- Haz bolitas con las manos, de más o menos 4 cm de diámetro. Ponlas con espacio en la bandeja ya lista para que se cocinen igual.
- Agrega Aceite:
- Rocía un poco de aceite sobre ellas para que se doren muy bien mientras están en el horno.
- Hornea Hasta Que Estén Listas:
- Mete la bandeja en el horno y déjalas por entre 20 y 25 minutos. Van a quedar doradas y bien cocidas, la temperatura interna debe ser 74 grados centígrados.
- Deja Reposar:
- Quita el horno y deja que reposen un ratito para que los jugos se repartan y estén más jugosas al comer.
La salvia es un detalle que hace toda la diferencia: ese aroma terroso le da vida al platillo. Recuerdo la primera vez que usé salvia fresca aquí y cómo cambió por completo unas albóndigas comunes en algo que todos recordamos.
Cómo Guardarlas Bien
Guarda las sobras en un recipiente bien cerrado en la nevera hasta cuatro días. Se calientan sin problema en microondas o en el horno. Si quieres conservarlas más tiempo congélalas en una bandeja primero para que no se peguen. Luego pásalas a una bolsa y déjalas descongelar en la nevera antes de calentarlas.
Cambios en Ingredientes
Prueba cambiar la manzana por pera rallada si quieres un sabor un poco distinto. También puedes usar pollo o cerdo magro molido si no tienes pavo. La salvia se puede reemplazar por romero o tomillo y le darán un toque diferente con hierbas.
Ideas Para Acompañar
Estas albóndigas van perfectas con pasta en salsa de tomate suave o con espirales de calabacín para algo bajo en carbohidratos. También quedan muy bien con puré cremoso o ensalada verde con vinagreta de limón. Un guarnición de verduras asadas combina con el sabor otoñal de la manzana y la salvia.
Deja que estas albóndigas te animen a descubrir cómo se juntan sabores dulces con lo salado. Son fáciles, alegres y perfectas tanto para la semana como para sorprender a tus invitados.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué tipo de manzana es mejor usar?
Una manzana que sea crujiente y un poco ácida como la Granny Smith le da un buen contraste a los sabores salados.
- → ¿Se puede usar salvia seca en vez de fresca?
Claro, la salvia seca funciona bien. Usa una cucharadita por cada cantidad de salvia fresca, aunque la fresca tiene un sabor más intenso.
- → ¿Cómo hago para que las albóndigas queden jugosas?
Agrega manzana rallada, huevo y queso parmesano para que mantengan la humedad. También hornea a la temperatura adecuada para que no se sequen.
- → ¿Se pueden hacer sin gluten?
Sí, sólo reemplaza el pan rallado normal por uno sin gluten para conservar la textura sin problemas.
- → ¿Cuál es la mejor forma de cocinarlas?
Hornea las albóndigas sobre una bandeja con papel y un poco de aceite de oliva para que se doren parejito y formen una costra rica.
- → ¿Cómo las puedo servir?
Van muy bien con salsa para pasta, arroz, o simplemente solas como un aperitivo lleno de sabor.