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Esta sopa italiana de Pasta Fagioli es una mezcla cálida que une ingredientes sencillos para un plato que reconforta el alma. Combina frijoles suaves, pasta pequeña y verduras frescas en un caldo aromático que llena la casa de un olor que invita a disfrutar cada cucharada.
Preparé esta sopa por primera vez en una noche fría cuando buscaba algo que fuera como un abrazo. Desde entonces la hago siempre que quiero algo que calme el cuerpo y alma.
Ingredientes básicos
- Aceite de oliva: aporta sabor suave y ayuda a ablandar las verduras — el extra virgen es lo mejor
- Cebolla, zanahorias y apio: crean la base típica llamada soffritto — elige productos frescos para un sabor dulce
- Ajo: aporta calidez y profundidad — nada mejor que ajo fresco picado
- Orégano y albahaca secos: dan un toque herbal y terroso — escoge hierbas secas aromáticas
- Hojuelas de chile rojo: dan un poco de picante — ponlas si te gusta con un toque picante
- Tomates en cubos enlatados: añaden acidez y cuerpo — busca tomates de buena calidad
- Caldo de pollo o verduras: forma la base líquida sabrosa — hecho en casa o bajo en sodio sirve
- Frijoles cannellini y rojos: dan proteína y cremosidad — enjuágalos para quitar exceso de sal
- Pasta pequeña tipo ditalini o coditos: le da una textura agradable — fresca también puede valer
- Sal y pimienta negra recién molida: ajustar justo al gusto
- Queso parmesano rallado fresco: realza con sabor umami — busca Parmigiano Reggiano curado
- Perejil fresco: para decorar y dar un toque herbal brillante — hojas verdes indican frescura
Pasos fáciles para preparar
- Haz la base del sabor:
- En una olla grande calienta aceite de oliva a fuego medio. Añade cebolla, zanahoria y apio. Cocina suavemente hasta que estén blandos y huelan rico, unos cinco minutos. Este soffritto es el alma de la sopa.
- Agrega el aroma:
- Incorpora el ajo picado, el orégano y la albahaca secos. Échale las hojuelas de chile si quieres un toque picante. Cocina un par de minutos más hasta que el ajo suelte su aroma pero sin quemarse.
- Mezcla el caldo y los tomates:
- Vierte los tomates con su jugo y el caldo de pollo o verduras. Revuelve todo bien para juntar estos sabores intensos.
- Une los frijoles y cocina a fuego lento:
- Agrega los frijoles ya enjuagados. Sube el fuego hasta hervir, luego baja y deja que se cocine suave por unos veinte minutos para que los sabores se junten y la sopa tome cuerpo.
- Prepara la pasta aparte:
- En otra olla cocina la pasta según las instrucciones hasta que esté al dente. Escurre y reserva para que no se pase de cocción dentro de la sopa.
- Termina con la pasta y sazona:
- Una vez la sopa haya reposado, mezcla la pasta ya cocida. Prueba y ajusta sal y pimienta a tu gusto.
- Sirve junto con los toppings:
- Pon la sopa caliente en los platos y ponle queso parmesano rallado y perejil picado para sumar brillo y sabor.
Esta sopa me salvó los fines de semana fríos cuando la familia quería algo casero y reconfortante.
Cómo guardar bien
Guarda las sobras en recipientes cerrados en la nevera hasta por cuatro días. Si no quieres que la pasta se ponga aguada, mejor separarla. Congela la sopa sin pasta hasta tres meses y cuando la recalientes, añade pasta fresca para que quede perfecta.
Cambios en ingredientes
Si prefieres que quede más cremosa cambia los cannellini por frijoles northern o navy. Para modificar carbohidratos puedes usar pasta sin gluten o verduras en espiral. Prueba también hierbas frescas como romero o tomillo para algo distinto y aromático.
Combinaciones ideales
Acompaña con pan italiano crujiente o focaccia para mojar en la sopa. Toma un vino tinto ligero como Chianti o un blanco fresco como Pinot Grigio que van perfecto con las hierbas. Una ensalada verde simple con vinagreta de limón le da frescura al plato.
Toques según la estación
En primavera agrega guisantes y espinaca casi al final para más color y frescura. En otoño pon cubos de calabaza asada para darle dulzura. Para invierno, un poco de col rizada o acelga aporta nutrientes y color al plato.
Si buscas una cena sencilla o un platillo reconfortante para invitados, esta sopa pasta fagioli une tradición con simplicidad moderna. Cada cucharada lleva un pedacito del sabor auténtico que puedes hacer en tu casa.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué tipo de pasta va mejor aquí?
Lo ideal son pastas chicas como ditalini o coditos, porque agarran bien el caldo y se mezclan fácil con los frijoles y verduras.
- → ¿Puedo usar caldo vegetariano en vez de uno de carne?
Claro, el caldo de verduras mantiene un sabor rico y hace que el platillo siga siendo amigable para vegetarianos sin perder gusto.
- → ¿Qué le aportan las hierbas al sabor?
El orégano y la albahaca secos le dan un aroma natural y terroso que resalta la dulzura del jitomate y profundidad en los frijoles.
- → ¿Se puede cambiar qué tan picante sale la sopa?
Los hojuelas de chile rojo dan un toque suave de picante, y puedes poner más, menos o no poner nada según lo que te guste.
- → ¿Cómo hago para que la pasta no quede babosa?
Cocina la pasta aparte y quítala justo cuando esté al dente, luego mézclala con la sopa antes de servir para que mantenga la textura.