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Esta pasta con calabaza y queso junta la suavidad rica del puré de calabaza, una salsa cremosita y una costra doradita y crujiente de queso. Ideal para noches frescas cuando quieres algo caliente, rico y ligero para sentirte bien.
Este platillo se volvió uno de mis básicos para el otoño. Llena la casa con aroma acogedor y siempre junta a todos en la mesa.
Ingredientes Clave
- Conchas o rotinis: ideales para agarrar bien la salsa y tener cada bocado perfecto. Busca pasta de calidad para mejor textura
- Aceite de oliva: para sofreír cebolla y ajo con cariño y darle base al sabor
- Cebolla chica: picada finita para dar dulzura y profundidad
- Ajo: picado para un aroma cálido
- Puré de calabaza: puede ser enlatado o casero, aporta dulzura natural y cremosidad
- Crema espesa: para lograr una salsa rica que cubre bien la pasta
- Caldo de verduras: para aligerar la salsa y agregar un toque sabroso suave
- Nuez moscada molida: da ese sabor cálido que combina perfecto con la calabaza
- Sal: para resaltar todos los sabores
- Pimienta negra: para un puntito de picante suave
- Mozzarella rallada: se funde en la salsa para dejarla lisa y cremosa
- Parmesano rallado: suma un toque sabroso y con cuerpo
- Pan rallado panko: para la cubierta crocante y doradita
- Mantequilla derretida: junta el pan rallado y quesos para un acabado perfecto
- Salvia fresca: opcional pero recomendada para un toque herbal extra
- Perejil fresco: para decorar con frescura y color
Pasos para Cocinar
- Primero, cocer la pasta:
- Échala en agua hirviendo con sal hasta que quede un poco firme. Que se termine de cocinar en el horno. Escúrrela bien. Calienta el horno a 190°C (375°F).
- Después, saltea los aromas:
- En una sartén con aceite de oliva a fuego medio, pon la cebolla picada y cocina suave hasta que esté traslúcida y dulce, unos 5 minutos. Añade el ajo picado y revuelve uno o dos minutos hasta que huela rico pero sin quemarse.
- Ahora, haz la salsa:
- Baja el fuego y añade puré de calabaza, crema espesa, caldo, nuez moscada, sal y pimienta. Mezcla bien hasta que se forme una salsa suave. Deja que cocine a fuego lento entre 8 y 10 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que espese lo justo para cubrir una cuchara.
- Incorpora los quesos:
- Quita la sartén del fuego y agrega la mitad de la mozzarella y el parmesano. Revuelve hasta que se derritan y la salsa quede cremosa y brillante.
- Mezcla la pasta con la salsa:
- Une la pasta con la salsa de calabaza y queso hasta que cada pieza esté bien cubierta.
- Coloca en el molde:
- Pasa la mezcla a un refractario engrasado de 23 por 33 cm y distribuye parejo para que se hornee bien.
- Haz la cubierta:
- Combina el pan panko, la mantequilla derretida y los quesos que quedaron. Espolvorea esto sobre la pasta para lograr esa capa dorada y crujiente que te va a encantar.
- Hornea hasta dorar:
- Mete al horno y deja por 20 a 25 minutos hasta que la superficie esté dorada y con queso burbujeante.
- Sirve y disfruta:
- Saca con cuidado y deja reposar unos minutos. Pon perejil fresco picado y si quieres un poco de salvia antes de servir calentito. Disfruta esta mezcla reconfortante de sabores.
Mi familia pide este platillo para cumpleaños o cenas frías de fin de semana. El queso burbujeante con la cremosidad de la calabaza nos recuerda casa y momentos especiales juntos. Verlos repetir plato es lo mejor.
Tips para Guardar
Guarda las sobras en un recipiente con tapa en el refri por hasta tres días para mantener el sabor y la textura. Calienta despacio en horno o micro y si la salsa está muy espesa pon un poco de crema o caldo para aflojarla. Puedes congelar la pasta antes de poner el pan rallado por hasta un mes. Caliéntala directo del congelador solo dándole más tiempo para que se caliente bien.
Cambios en Ingredientes
Puedes cambiar la crema por leche de coco o crema de caju para una versión sin lácteos y que siga quedando bien cremosa. Añade champiñones salteados o espinaca para más sabor terroso y color. Prueba con quesos como cheddar fuerte o Gruyère para variar el toque quesero.
Qué Acompaña Bien
Una ensalada fresca con vinagreta ácida corta muy bien la riqueza. Sirve con coles de Bruselas rostizadas o alguna verdura verde sencilla para completar la comida. Una copa de Chardonnay con un ligero toque de roble o un Pinot Noir suave combinan perfecto con la nuez moscada y el queso.
Este platillo nunca falla en calentar el cuerpo y el alma. Es una celebración de lo dulce y sencillo de la calabaza con el placer del queso, como un abrazo en cada bocado. Que disfrutes muchos momentos felices con esta preparación.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué pasta va mejor aquí?
Las conchas o rotini funcionan genial porque agarran bien la salsa cremosa, haciendo que cada bocado tenga mucho sabor.
- → ¿Puedo usar calabaza fresca en vez de puré de lata?
Claro, la calabaza fresca asada y hecha puré tiene un sabor vibrante y dulce natural, aunque usar puré de lata es más rápido y la textura no cambia mucho.
- → ¿Cómo logro que la capa quede crujiente?
Mezcla pan rallado panko con mantequilla derretida y queso, luego espárcelo sobre la pasta antes de meter al horno para que se forme esa costra dorada y crocante.
- → ¿Qué le puedo agregar para que sepa mejor?
Puedes echar espinacas, champiñones o salvia fresca para darle más sabor y textura que complementa la base cremosa de calabaza.
- → ¿Cómo espesar la salsa mejor?
Déjala cocer lento para que se reduzca y espese sola. También puedes usar una licuadora de mano para que quede más suave antes de poner el queso.