01 -
Pon el horno a 190 grados Celsius para que esté listo para hornear.
02 -
Hierve la pasta en agua con sal siguiendo las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Escurre y reserva.
03 -
En una sartén grande calienta el aceite a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocínala hasta que se vea transparente, unos 5 minutos.
04 -
Echa el ajo picado a la sartén y saltéalo 1 o 2 minutos hasta que suelte el olor.
05 -
Baja el fuego y mezcla el puré de calabaza con la crema, el caldo, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Revuelve bien.
06 -
Deja que la salsa hierva a fuego lento 8 a 10 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que espese un poco.
07 -
Saca la sartén del fuego y añade la mitad de la mozzarella y el parmesano. Mezcla hasta que se derritan bien.
08 -
Une la pasta con la salsa de calabaza y quesos, asegurándote de que quede bien cubierta.
09 -
Pasa todo a una fuente para horno de 23x33 cm que esté engrasada.
10 -
En un bol pequeño junta el pan rallado, la mantequilla derretida y el resto de los quesos. Espárcelo sobre la pasta.
11 -
Hornea entre 20 y 25 minutos hasta que la cobertura esté doradita y el queso burbujee.
12 -
Déjalo enfriar un poco, coloca el perejil fresco y la salvia si quieres. Sirve calientito.