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Esta cazuela para compartir en Acción de Gracias junta todos esos sabores caseros de la fiesta en un solo platillo fácil que seguro encantará a todos. Mezcla el pavo jugoso, la salsa de arándanos con un toque ácido, el relleno sabroso y verduras que aportan frescura, todo en un plato que captura el espíritu de la fiesta sin complicaciones.
Este platillo lo preparé por primera vez cuando andaba con poco tiempo en las fiestas. Se volvió mi opción segura porque sabe a Acción de Gracias casero en cada mordida sin pasar horas en la cocina.
Ingredientes que necesitas
- Pavo deshebrado ya cocido: es la proteína principal, usa las sobras o un pavo recién rostizado para mejor sabor
- Relleno para pavo: aporta textura crujiente y sabrosa, busca uno con hierbas para más aroma
- Salsa de arándanos: para el toque dulce y ácido, puedes usar hecha en casa o comprada
- Ejotes frescos cortados: para meter un toque fresco y crocante al plato
- Granos de maíz: le dan color y dulzura, vale con congelados descongelados o frescos
- Sopa cremosa de champiñones: ayuda a unir todo y darle cremosidad
- Queso rallado: una capa doradita y fundida arriba, puede ser cheddar o mezcla de quesos
- Aceite de oliva: un chorrito encima para lograr un acabado dorado y un toque frutal
- Sal y pimienta: para darle el sazón que más te guste
Pasos para cocinar
- Mezcla la base:
- En un recipiente grande junta el pavo deshebrado, el relleno, la salsa de arándanos, los ejotes, el maíz y la sopa de champiñones. Revuelve bien para que los sabores se unan parejo.
- Ajusta el sazón:
- Echa sal y pimienta al gusto y mézclalo otra vez. Si quieres, este es buen momento para agregar hierbas frescas o secas como tomillo o romero, que le dan un aroma extra.
- Pasa a un refractario:
- Pon la mezcla en un molde para horno que has engrasado antes, extiende todo para que quede parejo.
- Añade el queso:
- Esparce el queso rallado abundante encima para que quede una capa melty y deliciosa.
- Un toque de aceite:
- Rocía un poco de aceite de oliva sobre el queso para que se dore bien y tenga un saborcito extra.
- Hornea y espera:
- Mete la cazuela en un horno precalentado a 175°C unos 25 a 30 minutos. El queso tiene que verse fundido y doradito, y por dentro todo bien caliente y burbujeante.
- Si quieres más corteza:
- En los últimos minutos puedes ponerla en modo grill para que se dore más la capa de arriba. Ojo porque se puede quemar rápido si no estás al pendiente.
Esta cazuela me recuerda a mi primer Día de Acción de Gracias lejos de casa. El usar las sobras de forma creativa hizo que el día se sintiera especial y conectado, aunque estuviera lejos de familia. Para mí, esta cazuela se volvió símbolo de empezar nuevas tradiciones.
Cómo guardar y recalentar
Este platillo queda aún mejor al día siguiente, cuando los sabores se han mezclado bien. Guarda lo que sobre en un recipiente cerrado en el refrigerador hasta por tres días. Para calentar, usa el horno tapado a 160°C hasta que esté bien caliente. Evita el microondas para que no pierda textura ni se ponga aguado.
Cambios en ingredientes
Puedes cambiar los ejotes por coles de Bruselas o calabaza rostizada para darle un toque distinto según la temporada. Para una versión sin lácteos usa sopa de champiñón de coco y queso vegano. Diferentes mezclas de relleno le dan texturas y aromas variados, así que prueba y encuentra la que más te guste.
Qué acompañar con esta cazuela
Sirve esta cazuela con una ensalada verde crujiente que lleve manzanas y nueces para dar frescura. Un vino blanco con un ligerito toque de barrica, como un Chardonnay, va perfecto con el sabor cremoso y dulce. Para cerrar con broche de oro, un clásico pay de calabaza nunca falla.
Cambios según la temporada
En primavera prueba cambiar el pavo por pollo cocido y poner espárragos en lugar de ejotes. En otoño conviene meter unos camotes o chirivías rostizadas con un poco de salvia o nuez moscada para aromas acogedores. Esta cazuela es super versátil para aprovechar lo que da cada temporada y celebrar todo el año.
Preparar esta cazuela es como dar un abrazo calentito desde la mesa festiva, un platillo que junta todos los sabores de Acción de Gracias en algo práctico que encanta a todos. Demuestra que lo rico y reconfortante también puede ser simple y elegante en un solo bocado.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Puedo usar pavo sobrante para este plato?
Claro que sí, el pavo que te quedó va genial y le da muy buen sabor. Solo asegúrate de que esté bien desmenuzado para que se mezcle bien.
- → ¿Qué queso usar para cubrirlo?
Cheddar, mozzarella o una mezcla de quesos funciona perfecto para que se derrita y dé un toque sabroso a la capa superior.
- → ¿Puedo poner hierbas frescas para darle más sabor?
Totalmente, el tomillo o romero fresco le va de maravilla si lo mezclas o lo espolvoreas encima.
- → ¿Cómo logro que la capa de queso quede más crujiente?
Al final del horneado, ponlo un par de minutos en el gratinador para que se dore y quede crujiente. Pero ojo, que no se queme.
- → ¿Puedo cambiar la sopa de champiñones por otra?
Claro, puedes usar sopa cremosa de pollo o una salsa casera que te guste más.