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Estas galletas de mango son un giro tropical a tu clásico antojo dulce, con una masa suave y mantequillosa que se mezcla con toques jugosos de mango. El puré de mango suave junto con trozos secos aporta una textura masticable y un aroma lleno de sol que hace que cada mordida sea como una pequeña escapada.
Estas galletas de mango las hice por primera vez en una reunión de verano y su sabor vibrante se llevó todas las miradas. Desde entonces, son mi opción infalible para sentir el verano sin salir de casa.
Lo Que Vas A Necesitar
- Mantequilla sin sal: blanda para lograr una base cremosa y suave
- Azúcar blanco y azúcar moreno claro: suman dulzura y humedad para un sabor equilibrado
- Un huevo grande: une todo y aporta un poco de riqueza a la masa
- Extracto de vainilla: realza el aroma del mango y le da más profundidad
- Puré de mango: da el auténtico sabor jugoso; usa mango maduro o polvo de mango rehidratado de calidad para mejor sabor
- Harina de trigo todo uso: forma la estructura de la masa; pásala por un colador para mezclar sin grumos
- Bicarbonato de sodio: ayuda a que las galletas queden suaves y un poco esponjosas
- Sal: realza la dulzura y completa los sabores
- Mango seco picado: opcional para darle trozos suaves y un plus de sabor si quieres reforzar el mango
Pasos Para Cocinar
- Prepara la base:
- En un bowl grande, bate la mantequilla junto con el azúcar blanco y el azúcar moreno hasta que la mezcla esté ligera y esponjosa. Esto crea aire en la masa y hace que las galletas queden suaves.
- Mezcla lo líquido:
- Agrega el huevo, el extracto de vainilla y el puré de mango a la mezcla de mantequilla y azúcar. Revuelve o bate hasta que todo esté bien integrado y la mezcla sea homogénea.
- Une los secos:
- En otro recipiente, mezcla la harina, el bicarbonato y la sal. Añade esto poco a poco a lo líquido hasta formar una masa suave que se mantenga junta sin pegarse.
- Incorpora mango seco:
- Si usas mango seco, mézclalo suavemente en la masa para que se reparta sin romper los trozos.
- Refrigera la masa:
- Tapa la masa y ponla en la nevera durante media hora. Esto evita que las galletas se expandan demasiado al hornear y las mantiene con buena forma.
- Prepara para el horno:
- Calienta el horno a 175 grados Celsius (350 Fahrenheit). Cubre la bandeja con papel para que no se peguen y se cocinen bien.
- Forma y hornea:
- Toma porciones de masa del tamaño de una cucharada y ponlas en la bandeja dejando unos 5 centímetros entre ellas. Hornea de 10 a 12 minutos hasta que los bordes estén ligeramente dorados y el centro firme.
- Enfría y sirve:
- Deja que las galletas se enfríen unos minutos en la bandeja para que se compacten. Después pásalas a una rejilla hasta que estén totalmente frías y mantengan esa textura masticable ideal.
Estas galletas se volvieron favoritas de la familia rápidamente en nuestras horneadas de fin de semana. Ver a los peques formar la masa y sentir su emoción cuando salen del horno calientes y con olor delicioso es uno de mis momentos favoritos en la cocina. Incluso lograron convencer a quienes no eran fans del mango.
Cómo Guardarlas Bien
Guarda estas galletas en un envase con cierre hermético a temperatura ambiente hasta por cinco días para que sigan blanditas. Si las quieres conservar por más tiempo, congela las galletas ya horneadas en bolsas selladas y déjalas descongelar despacio antes de comer. Si guardas la masa, envuélvela bien y congélala en porciones para hornear galletas frescas cuando quieras.
Variantes De Ingredientes
Cambia el puré de mango por puré de mandarina o piña para otro toque cítrico. Añade nueces macadamia picadas o coco rallado para textura extra y un crujido tropical. Usa mango congelado y maduro que hayas rehidratado bien si no consigues mango fresco.
Con Qué Combinar
Disfruta estas galletas de mango como un dulce lleno de vida y frescura tropical. Su sabor vibrante y textura genial harán que quieras repetir y compartir con todos.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué textura tienen estas galletas de mango?
Quedan suaves con bordes ligeramente dorados, y su textura resalta la humedad natural del mango.
- → ¿Se puede agregar mango seco a la masa?
Claro, añadir mango seco picado le da un toque chewy y realza el sabor sin pasarse.
- → ¿Para qué se enfría la masa antes de hornear?
Enfriar unos 30 minutos evita que las galletas se extiendan mucho y ayuda a que queden más gruesas y bonitas.
- → ¿Qué aporta el extracto de vainilla?
La vainilla suaviza y equilibra lo dulce y frutal del mango, dando un sabor cálido y agradable.
- → ¿Cuánto tiempo hay que dejarlas enfriar antes de comer?
Tras hornear, espera un momento en la bandeja y luego pásalas a una rejilla para que terminen de enfriarse bien y queden perfectas.