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Estos coles de Bruselas con glaseado de miel y balsámico convierten una verdura sencilla en un acompañamiento lleno de vida que mezcla dulzura y acidez sin complicarse. El horneado resalta los bordes caramelizados mientras que el brillo del glaseado añade un toque que alegra cualquier plato.
Lo probé por primera vez para darle color a una cena invernal y pronto se volvió el plato que todos piden repetir. El equilibrio entre las coles caramelizadas y el glaseado pegajoso es simplemente para chuparse los dedos.
Ingredientes básicos
- Un kilo de coles de Bruselas frescas: limpias y cortadas a la mitad para que se doren parejo y queden crujientes
- Dos cucharadas de miel: para aportar dulzura natural y esa textura pegajosa
- Dos cucharadas de vinagre balsámico añejo: que da ese toque ácido y profundo
- Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra: ayuda a que se doren y suma sabor
- Sal y pimienta negra recién molida: imprescindibles para sacar todo el sabor
- Escoger coles firmes y sin hojas amarillas asegura frescura y mejor consistencia tras el horneado.
Pasos detallados
- Enciende el horno:
- Pon el horno a 200 grados Celsius o 400 Fahrenheit. Es fundamental que esté bien caliente para que las coles se doren y queden con borde crujiente.
- Prepara las coles:
- En un bol grande mezcla las coles partidas con el aceite, la sal y la pimienta. Asegúrate de que queden bien cubiertas para un sabor delicioso y textura crocante.
- Haz el glaseado:
- En un recipiente pequeño, combina la miel con el vinagre hasta que estén completamente integrados. Esta mezcla equilibra el dulzor con la acidez a la perfección.
- Colócalas en la bandeja:
- Extiende las coles en una bandeja cubierta con papel para hornear. Colócalas en una sola capa sin amontonarlas para que se cocinen parejo.
- Hornea hasta que doren:
- Mete la bandeja y deja cocinar entre 20 y 25 minutos hasta que tengan un tono dorado intenso, con los bordes crujientes y el interior tierno.
- Glasea y listo:
- Al sacar del horno, rocía la mezcla de miel y balsámico sobre las coles aún calientes. Sirve enseguida para disfrutar ese brillo pegajoso y sabor completo.
Esta manera de preparar coles me enseñó que con simples cambios se hace que una verdura destaque. El toque de vinagre balsámico junto a la miel fue un cambio total para mí, añade justo la chispa que antes le faltaba al vegetal asado.
Cómo guardar y conservar
Guarda las coles sobrantes en un recipiente cerrado en la nevera y consume en menos de tres días. Para que no pierdan crocancia, cálientalas en horno fuerte o en freidora de aire, nunca en microondas. Si quieres adelantarte, mezcla coles con el aceite y especias pero deja el glaseado aparte hasta justo antes de comer. No es bueno congelarlas porque cambia la textura, así que frescas quedan mejor siempre.
Cambios en los ingredientes
Si quieres, cambia la miel por jarabe de arce para una dulzura diferente pero igual de rica que combina con el balsámico. Agrega un poco de chile en polvo o pimentón ahumado si te gusta algo con picante suave y sabor ahumado. Al final prueba con nueces pecanas o nueces tostadas para sumar un toque crujiente y un sabor más intenso.
Combinaciones ideales
Van muy bien con pollo o cerdo asado para un plato fuerte con sabores que se complementan. También acompáñalos con risotto cremoso o puré de papas para balancear el glaseado ácido. Para beber, un vino blanco fresco como Sauvignon Blanc o un Pinot Noir ligero maridan perfecto con lo dulce y salado del plato.
Modifica la cantidad de miel y balsámico según lo que te guste. A algunos les gusta más dulce, a otros más ácido. Así este plato es flexible y fácil de adaptar a cualquier época del año.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Cómo logro que las coles queden crujientes al asarlas?
La clave está en poner las coles en una sola capa en la bandeja para que el calor llegue por igual. No las apiles y pon el horno bien caliente, alrededor de 200°C.
- → ¿Se puede cambiar lo dulce del glaseado?
Claro, puedes usar más o menos miel según cómo te guste para balancear con el toque ácido del vinagre balsámico.
- → ¿Es necesario cortar las coles antes de cocinarlas?
Cortarlas a la mitad ayuda a que se hagan parejo y que el glaseado penetre mejor, así quedan suaves por dentro y crunch por fuera.
- → ¿Qué aceite va mejor para asar las coles de Bruselas?
El aceite de oliva extra virgen es la mejor opción por su sabor y que se asan bien, pero también puedes usar aceite de aguacate o vegetal si prefieres.
- → ¿Puedo preparar el glaseado de miel y balsámico antes?
Sí, mezcla la miel con el vinagre balsámico con tiempo y ponlo justo antes de servir para que quede fresco.