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Esta pizza de calabaza con pavo y salvia trae el calor del otoño a tu mesa. La mezcla cremosa de puré de calabaza con pavo suave y el aroma de la salvia crean un sabor que da comfort y estilo a una noche casual de pizza.
La hice primero para aprovechar el pavo que sobró después de una fiesta. Se volvió la favorita para las noches donde quieres algo fácil pero con sabor a hogar.
Lo Que Necesitas
- 1 libra de masa para pizza: usa casera o comprada, así obtienes una base suave pero firme
- 1 taza de puré de calabaza enlatado: que esté puro y sin especias para que quede dulce y cremoso
- 1 taza de pavo molido ya cocido: da proteína baja en grasa y sabor, dóralo bien para que sepa mejor
- ¼ taza de hojas frescas de salvia: picadas para un aroma especial, si usas seca pon menos
- 1 taza de queso mozzarella rallado: que se derrita y pegue todo, el de leche entera es más cremoso
- 2 cucharadas de aceite de oliva para rociar: agrega sabor frutal y ayuda a que la corteza quede crujiente
Pasos Para Cocinar
- Calienta el horno:
- Ponlo a 475 grados Fahrenheit. Si tienes piedra para pizza, métela para que el calor se distribuya parejo y la masa quede crujiente.
- Extiende la masa:
- Sobre una superficie con un poco de harina, dale forma de unos 30 cm de ancho. Lleva la masa con cuidado a una bandeja para hornear o directo a la piedra caliente para que no pierda forma.
- Unta el puré de calabaza:
- Con una cuchara o espátula pasa el puré bien parejo dejando casi medio centímetro libre en los bordes para que quede una corteza perfecta.
- Agrega el pavo y la salvia:
- Reparte el pavo cocido por encima del puré. Luego esparce la salvia picada para darle ese aroma terroso que destaca.
- Queso y aceite:
- Cubre bien con la mozzarella rallada y rocía el aceite de oliva encima para que dore y tenga más sabor al hornear.
- Hornea la pizza:
- Mete la pizza al horno y déjala 12 a 15 minutos hasta que la masa esté dorada y el queso burbujeando y levemente dorado, así queda perfecta.
Me gusta acompañarla con un vino blanco frío para balancear la riqueza del queso y la calabaza. Una noche fría de octubre que la familia se juntó y disfrutó mucho fue inolvidable.
Cómo Guardarla
Guarda las sobras en un recipiente cerrado dentro del refrigerador y cómela en 2 días para que se mantenga bien. Calienta las rebanadas en un sartén caliente para que la base quede crocante o usa el grill un ratito para recuperar el toque recién hecho. Si quieres congelarla, envuélvela bien en plástico y papel aluminio, descongela en la nevera toda la noche antes de calentar.
Varias Opciones Para Cambiar
Ideas Para Acompañar
Disfruta esta pizza con sabor a otoño que combina sabores reconfortantes con algo fácil de preparar. Perfecta para cenas acogedoras y para compartir con la gente que quieres.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué masa es ideal para esta pizza?
La masa básica para pizza de unos 30 cm de diámetro funciona bien porque aguanta los ingredientes sin perder suavidad.
- → ¿Puedo usar salvia seca en vez de fresca?
Sí, con una cucharadita de salvia seca es suficiente, aunque la fresca da un sabor herbal más brillante.
- → ¿Cómo puedo lograr una corteza más crujiente?
Precalienta una piedra para pizza por lo menos media hora antes de hornear para que la base quede más dorada y crocante.
- → ¿Se pueden agregar otros ingredientes encima?
Claro que sí, cebolla caramelizada o verduras asadas quedan geniales y le dan más textura.
- → ¿A qué temperatura y tiempo debo hornear la pizza?
Hornea a 245 °C (475 °F) entre 12 y 15 minutos hasta que la corteza esté dorada y el queso burbujee.