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Este arroz frito chino con huevo es un clásico que siempre da gusto y se prepara rápido. Tiene granos suaves, sabores sabrosos y toques frescos que lo hacen un plato fácil y que a todos les encanta.
La primera vez que hice este plato fue para darle uso al arroz que sobró en la nevera. Me sorprendió cómo con pocos ingredientes se transformó en algo delicioso y reconfortante. Desde entonces es mi forma favorita de aprovechar arroz y comer algo rico y nutritivo.
Lista de Ingredientes
- Una taza de guisantes y zanahorias congeladas: opcional pero da color, dulzura y un ligero crujiente
- Dos cucharadas de salsa de soya: para darle ese sabor umami especial, mejor si es de calidad
- Una cucharadita de aceite de sésamo: para terminar con un aroma a nuez que marca la diferencia
- Tres huevos grandes: aportan textura cremosa y proteína
- Una cucharadita de jengibre fresco rallado: añade un calor suave y especiado
- Dos dientes de ajo: picados finitos para liberar su aroma potente
- Tres cebollas de verdeo: separando la parte blanca para la cocción y la verde para decorar
- Tres cucharadas de aceite vegetal: neutro para freír sin cubrir los sabores
- Sal y pimienta blanca: para sazonar con suavidad y que los sabores brillen
- Tres tazas de arroz jazmín cocido y frío: mejor si es del día anterior para que quede suelto y no pastoso
Pasos Para Cocinar
- Preparar la base con el arroz:
- Primero, desarma el arroz frío con las manos o un tenedor para que no se pegue. Pica el ajo, ralla el jengibre y separa la parte blanca y verde de las cebollas de verdeo. Esto hará que todo se cocine rápido y tenga sabor parejo.
- Hacer los huevos:
- Calienta una cucharada de aceite en un wok o sartén grande. Bate ligero los huevos y viértelos, moviendo para que se forme una tortilla delgada. Cuando esté lista, ponla en un plato y córtala en tiras o trozos pequeños para usar después.
- Saltear los aromas:
- Pon otra cucharada de aceite en el wok caliente. Echa el ajo, jengibre y la parte blanca de las cebollas. Cocina rápido, unos 30 segundos, hasta que suelten aroma pero sin dorarse. Así el aceite se llena de sabor.
- Incorporar el arroz:
- Sube el fuego al máximo y añade el arroz suelto. Revuelve bien con una espátula para que se mezcle con el aceite con aroma y no se pegue. Esto también le da un leve tostado que mejora la textura y el sabor.
- Agregar las verduras:
- Si usas guisantes y zanahorias, añádelos ahora y mezcla para que se calienten y aporten dulzura y color al arroz.
- Mezclar huevos y sazonar:
- Devuelve los huevos al wok. Agrega la salsa de soya y echa el aceite de sésamo mientras revuelves para unir bien sabores. Ajusta con sal y pimienta blanca al gusto, teniendo en cuenta la sal que ya aporta la salsa.
- Decorar y servir:
- Finalmente, espolvorea la parte verde de las cebollas para un toque fresco y colorido, y sirve al instante mientras aún está caliente.
Trucos Para Guardar Guarda las sobras en un recipiente cerrado en la nevera por máximo dos días. Para calentar, pon unas gotas de agua sobre el arroz y cúbrelo con tapa apta para microondas o un paño húmedo para que no se reseque. También puedes calentarlo en sartén con un poco de aceite o caldo para que recupere textura.
Cambios En Los Ingredientes
Cambia los guisantes y zanahorias congelados por pimientos, maíz o choclo baby picado para más textura y color. Añade tofu revuelto o pollo cocido en cubos si quieres más proteína y un plato más completo. Prueba usar tamari o aminoácidos de coco en vez de salsa de soya para opciones sin gluten o con menos sal, sin perder sabor.
Ideas Para Acompañar
Prueba con verduras salteadas como bok choy o brócoli chino con ajo para un plato balanceado y lleno de texturas. También combina muy bien con empanaditas al vapor o rollitos primavera para un menú al estilo asiático. Una ensalada fresca de pepino con vinagre de arroz y semillas de sésamo aporta contraste y frescura.
Toques Según Temporada
En primavera echa guisantes frescos y espárragos picados para un sabor tierno y dulce. En otoño suma zapallo asado o batata con un poco de canela que le da calidez y cuerpo. En verano pone granos de maíz frescos y hierbas como cilantro o albahaca tailandesa para alegrar los sabores.
Deja reposar el arroz un par de minutos después de cocinar para que los sabores se mezclen bien. También ayuda a que el arroz se enfríe un poco y no quede pesado o pegajoso en la boca. Así se logra ese sabor auténtico y textura ligera que hacen de este plato un clásico que encanta.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Por qué se usa arroz de un día?
El arroz de un día está un poco seco, lo que ayuda a que no se apelmace y quede más suelto cuando se fríe.
- → ¿Se puede usar arroz recién hecho?
El arroz fresco tiene más humedad y tiende a pegarse, así que es mejor dejarlo enfriar y secar un poco, o usar arroz frío del refrigerador.
- → ¿Para qué sirve el aceite de sésamo?
El aceite de sésamo da un toque con sabor a nuez y un aroma especial que mejora el plato sin ser muy fuerte.
- → ¿Cómo preparar los huevos para que queden bien?
Cocina los huevos suavemente hasta que estén casi listos, sácalos y añádelos después para que no se sequen ni queden duros.
- → ¿Qué verduras se pueden agregar para mejorar el plato?
Las arvejas y zanahorias congeladas van muy bien, pero también puedes poner pimientos picados, chauchas o más cebolla de verdeo para darle color y textura.