Guardar
El pan turco Bazlama es suave y esponjoso, perfecto para untar o preparar bocadillos deliciosos. Su textura tierna y sabor suave lo hacen ideal para darle un toque casero y cálido a cualquier comida.
La primera vez que hice Bazlama fue para acompañar un dip de yogur casero y me sorprendió lo rápido que se acabó. Desde entonces, es uno de los favoritos en las reuniones familiares.
Ingredientes Básicos
- 2 cucharadas de aceite de oliva: aporta jugosidad y un toque suave
- 1 taza de agua tibia: activa la levadura sin estar muy caliente
- 1 cucharadita de azúcar: ayuda a que la levadura crezca y dora el pan
- 3 tazas de harina de trigo: da cuerpo y suavidad elige harina fresca y buena para mejores resultados
- 1 cucharadita de sal: realza el sabor del pan
- 2¼ cucharaditas de levadura seca: (1 sobre) hace que la masa suba
Pasos para Cocinar
- Deja Activa la Levadura
- Mezcla en un tazón agua tibia, azúcar y levadura. Espera 5 minutos hasta que haga burbujas, así sabes que está lista.
- Une los Ingredientes
- En un bol grande mezcla la harina con la sal. Vierte la levadura y el aceite de oliva. Remueve suave para formar la masa.
- Amasa la Mezcla
- Pon la masa sobre una superficie con un poco de harina. Amasa con las manos unos 10 minutos hasta que quede lisa y elástica, eso quiere decir que el gluten está bien formado.
- Espera a que Crezca
- Engrasa un bol, mete la masa y cúbrela con un paño húmedo. Deja en un lugar cálido hasta que doble su tamaño, más o menos una hora según la temperatura.
- Forma el Bazlama
- Aplasta la masa con cuidado para sacar el aire. Divide en seis partes iguales y estira cada una formando discos de medio centímetro, así se hace parejo.
- Hora de Cocinarlo
- Calienta un sartén sin aceite a fuego medio-alto. Cocina cada disco 3 minutos de cada lado hasta que se dore, salgan burbujas y el pan se infle un poco.
Un toque que me encanta es darle mantequilla derretida apenas sale del sartén para que brille y quede más suave. Recuerdo cuando mis hijos me ayudaban a darle forma a la masa, eso hizo todo mucho más divertido.
Cómo Guardarlo Bien
Para que el Bazlama se mantenga fresco, envuélvelo en un paño limpio y guarda en un recipiente cerrado a temperatura ambiente. Si quieres conservarlo más tiempo, congélalo con papel para hornear entre cada pieza. Para descongelar, calienta envuelto en papel aluminio en horno tibio o rápido en sartén caliente; así recupera la suavidad y el aroma de recién hecho.
Cambios en los Ingredientes
Puedes cambiar el aceite de oliva por mantequilla derretida para un sabor más intenso y miga más tierna. Añade una cucharada de semillas de ajenuz o ajonjolí para un toque nuez. Para hacer una versión integral, sustituye la mitad de la harina común por harina integral y ajusta el agua si la masa está muy seca.
Ideas para Acompañar
Pruébalo con queso feta, aceitunas frescas y tomates para una comida sencilla. También queda genial con hummus cremoso o baba ganoush para mojar. Usa Bazlama como base de un sándwich rápido con pollo a la plancha, tzatziki y ensalada crujiente para un almuerzo sabroso.
Cuando enseñé a mi sobrina pequeña a preparar Bazlama, su sonrisa mientras la masa cambiaba fue un momento que guardo con cariño. Esas pequeñas experiencias de cocinar juntos convierten simples panes en recuerdos familiares.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué harina es mejor para la bazlama?
La harina de todo uso va muy bien, porque da buen cuerpo y suavidad, justo para este pan.
- → ¿Cómo sé que la masa ya subió bastante?
La masa debe verse como el doble de tamaño y sentirse esponjosa y blanda al tocarla, así está lista para darle forma.
- → ¿Se puede cocinar la bazlama sin aceite en la sartén?
Claro, cocinar en sartén caliente y sin aceite es la forma tradicional y ayuda a que quede con corteza sin grasa extra.
- → ¿Cuál es la mejor forma de guardar la bazlama para mantenerla fresca?
Guárdala en un recipiente bien cerrado o envuelta fuerte para que no pierda humedad, lo mejor es comerla en tres días.
- → ¿Cómo hacer que la bazlama quede más suave luego de cocinarla?
Ponle mantequilla derretida justo después de sacarla de la sartén para que quede jugosa y tierna.