Guardar
Este plato de muslos de pollo con mantequilla y ajo es puro confort para el alma. El pollo jugoso con la piel crujiente, lleno de sabor a ajo y hierbas, es perfecto para cenar entre semana y se siente un poco especial.
La primera vez que lo hice fue en una noche ocupada y me sorprendió lo seguido que me lo pedían en la mesa
Ingredientes Claves
- Muslos de pollo: con hueso y piel para obtener la mejor jugosidad y que se doren bien al cocinar. Escoge muslos con piel firme y sin manchas para textura ideal
- Ajo fresco: picado para darle un aroma intenso. Mejor los ajos naturales en vez de los ya picados para que salga más rico
- Mantequilla sin sal: aporta cremosidad y ese color dorado delicioso
- Aceite de oliva: ayuda a dorar el pollo y evita que la mantequilla se queme
- Hierbas frescas: el tomillo o perejil agregan color y sabor suave. Elige hojas frescas sin marchitar
- Sal y pimienta: para sazonar y realzar todo. Usa sal kosher para que se reparta parejo y pimienta negra recién molida para mejor aroma
Instrucciones Paso a Paso
- Añade Sabor Al Pollo:
- En un bol mezcla la mantequilla derretida, ajo picado, aceite de oliva, sal, pimienta y hierbas. Cubre bien cada muslo con esta mezcla y deja reposar a temperatura ambiente por media hora para que el pollo absorba todo.
- Calienta El Horno:
- Pon el horno a 200 grados Celsius (400 Fahrenheit) para terminar de cocinar después de dorar el pollo.
- Dora El Pollo:
- Calienta un sartén que puedas meter al horno a fuego medio-alto. Pon un poco de aceite si hace falta. Coloca los muslos con la piel hacia abajo y no los muevas hasta que la piel esté dorada y crujiente, unos 5 a 7 minutos. Da vuelta rápido y cocina un par de minutos más para que se forme buen sabor.
- Hornea Al Final:
- Mete el sartén directo al horno. Cocina sin tapar de 20 a 25 minutos o hasta que la temperatura interna llegue a 75 grados Celsius (165 F) y los jugos estén claros. Así quedará bien cocido y jugoso.
- Deja Reposar:
- Saca el sartén y deja que el pollo repose 5 minutos en la estufa o en un plato. Esto ayuda a que los jugos se distribuyan y cada bocado sea tierno y sabroso.
Esta preparación me hace pensar en cuando empecé a cocinar para mi familia y necesitaba comidas rápidas pero llenas de sabor. Cada vez que hago estos muslos recuerdo esas cenas cómodas, llenas de risas y un aroma que llamaba a todos a la mesa.
Consejos Para Guardar
Variaciones De Ingredientes
Combina Perfecto Con
Con ingredientes simples aquí se hace algo delicioso y siempre parece hecho con un toque de cariño extra. Cuando pruebes esta preparación vas a entender por qué es un clásico en mi cocina para cenas con la familia o para visitas de última hora.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué muslos de pollo son mejores?
Los muslos con hueso y piel dan más sabor y mantienen el pollo jugoso al cocinarlo.
- → ¿Puedo usar otras hierbas frescas?
Claro, el tomillo o perejil van bien. También puedes probar con romero u orégano para variar los sabores.
- → ¿Cómo hago que la piel quede crujiente?
Primero sella el pollo con la piel hacia abajo en una sartén caliente hasta que se dore, así queda crocante antes de meterlo al horno.
- → ¿Es importante dejar marinar el pollo?
Sí, que el pollo repose al menos 30 minutos en la mezcla ayuda a que la mantequilla, ajo y hierbas penetren bien en la carne.
- → ¿Cómo sé que el pollo está listo?
La temperatura interna debe llegar a 75°C (165°F) y cuando lo pinches debe salir un líquido claro.