01 -
Mezcla la mantequilla derretida con el ajo, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y las hierbas picadas. Mete los muslos en esto y déjalos en la nevera mínimo media hora para que se empapen bien de sabor.
02 -
Pon el horno a 200 grados Celsius (400 Fahrenheit) y déjalo listo para hornear.
03 -
Pon una sartén que puedas meter al horno a fuego medio-fuerte. Coloca los muslos con la piel hacia abajo y dora bien hasta que esté dorada, unos 5 a 7 minutos. Dale la vuelta rápido para que se dore parejo.
04 -
Mete la sartén con los muslos al horno y cocina sin tapar entre 20 y 25 minutos. Revisa que la carne esté a 75 grados Celsius por dentro y que los jugos salgan claros.
05 -
Saca el pollo del horno y déjalo tranquilito un rato. Así los jugos se reparte y queda más jugoso.