Guardar
Esta cremosísima salsa de langosta transforma cualquier cena sencilla con carne en algo especial. Su textura suave y su toque dulce natural hacen que sea graciosa de preparar y lista en menos de 15 minutos, con un toque gourmet que sorprende.
Este aderezo se lo hice una vez para una cena romántica y me flipó lo fácil que quedó bien. Desde ese día lo uso siempre que quiero dar un gusto sin pasar horas en la cocina.
Lo Que Necesitas
- Mantequilla: para darle un sabor más profundo y sacar el aroma del ajo
- Langosta: picada fina para que se sienta en toda la salsa, fresca o congelada de buena calidad sirve
- Crema de leche: para darle cuerpo suave y cremoso, busca una bien fresca y con grasa alta
- Vino blanco: para darle un toque ácido y de sabor complejo, que sea seco y con buen cuerpo como Sauvignon Blanc
- Ajo: picado muy chiquito para un sabor aromático sin pasarte
- Sal y pimienta: para ajustar y balancear los sabores naturales
- Perejil fresco: picado al final para dar color y un acabado fresco
Cómo Prepararla Paso a Paso
- Prepara la base:
- En una olla mediana derrite la mantequilla a fuego medio hasta que haga espuma.
- Sofríe el ajo:
- Echa el ajo picado y muévelo por un minuto más o menos para que no se queme y suelte todo su aroma en la mantequilla.
- Reduce el vino:
- Agrega el vino blanco y déjalo a fuego suave hasta que se evapore la mitad, para que no quede alcohol y concentre sabor.
- Incorpora la crema:
- Echa la crema y revuelve sin parar para que se mezcle parejo con el vino reducido.
- Agrega la langosta:
- Integra la langosta picada y deja que se caliente tres o cuatro minutos, para que su dulzura se sienta en toda la salsa.
- Ajusta el sazón:
- Salpimienta con cuidado para no tapar el sabor delicado de la langosta.
- Termina y decora:
- Quita del fuego y antes de servir echa el perejil fresco picado para un toque de color y frescura.
Me gusta de vez en cuando cambiar el vino blanco por un chorrito de jerez para darle un sabor más dulce y con toque a nuez. Una vez esta salsa se robó toda la atención en una cena y hasta los que no eran tan fans de la carne quedaron encantados.
Tips Para Guardar
Si sobra, ponla en un recipiente cerrado en la nevera por máximo dos días. Calienta suave para que la crema no se corte. Mueve un poco cuando la calientes para que quede cremosa y sin grumos.
Cambios en Ingredientes
Prueba cambiar la mitad de langosta por camarones o cangrejo para una mezcla de mariscos que igual te hace sentir especial. Añade una pizca de cayena o paprika ahumada si te gusta un toque picante y con sabor ahumado. Si quieres algo más herbal, mete estragón fresco junto con el perejil y te va a quedar brutal con mariscos.
Que Va Bien Junto
Esta salsa cremosa de langosta siempre le da un toque elegante y sin complicaciones a la cena. La combinación de la crema rica y la langosta tierna hace que cualquier comida se sienta especial, y siempre disfruto las sonrisas que saca en la mesa.
Preguntas Frecuentes Sobre Recetas
- → ¿Qué langosta es mejor para esta salsa?
La carne de langosta fresca o descongelada funciona mejor porque se mantiene suave y tiene ese sabor leve del mar que va perfecto con la crema.
- → ¿Puedo cambiar el vino blanco por otro ingrediente?
Claro, un poco de vermut seco o un jugo de uva blanca suave también sirve para dar acidez y sabor sin dominar la mezcla.
- → ¿Cómo ajusto la sazón de la salsa?
Agrega sal y pimienta poco a poco y prueba para que el sabor quede balanceado y resalte la langosta sin que sea demasiado salado.
- → ¿Es imprescindible usar crema de leche?
La crema aporta cremosidad y textura suave, pero si quieres algo más ligero, puedes usar mitad crema mitad leche, ten en cuenta que quedará menos espesa.
- → ¿Cómo evito que la salsa se corte?
Mantén fuego medio y revuelve seguido para que la crema no se separe. No la hiervas fuerte y añade la crema despacio sobre la base caliente.