01 -
Enciende el horno a 175°C. Unta mantequilla y espolvorea harina en un molde para pan de 23x13 cm.
02 -
En un bol mediano junta la harina, polvo para hornear, bicarbonato y sal con un batidor.
03 -
En otro bol grande bate azúcar y huevos hasta que se vea esponjoso y claro.
04 -
Añade ricotta, aceite, Limoncello, vainilla y ralladura al bol con huevos y azúcar y revuelve hasta que esté parejo.
05 -
Incorpora suavemente los ingredientes secos a la mezcla húmeda hasta que quede justo combinado.
06 -
Con cuidado mete el calabacín rallado a la masa sin batir demasiado.
07 -
Vierte la mezcla en el molde preparado y nivela la superficie con una espátula.
08 -
Hornea entre 55 y 65 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, este salga limpio.
09 -
Deja reposar 15 minutos en el molde antes de pasarlo a una rejilla para que se enfríe por completo. Luego corta y disfruta.