01 -
Deja que las rodajas se enfríen sobre una rejilla para que queden bien crujientes. Luego, sirve al momento o guarda en un envase cerrado por hasta una semana.
02 -
Hornea las manzanas por dos horas. Recuerda darles vuelta a la mitad del tiempo para que se doren y queden bien crujientes.
03 -
Pon las rebanadas en una sola capa sobre las bandejas que preparaste, sin que se monten unas encima de otras.
04 -
Vierte la mantequilla derretida sobre las rodajas. Luego espolvorea la mezcla de canela y azúcares para cubrirlas bien.
05 -
Pon las manzanas en el bowl grande y échales el jugo de limón para que no se pongan oscuras. Mezcla suavemente.
06 -
En un bowl amplio mete la canela, el azúcar blanca, el azúcar morena y la sal marina. Mézclalo bien.
07 -
Prende el horno a 110ºC y prepara dos bandejas forrándolas con papel para hornear.