01 -
Calienta el aceite en una sartén profunda a fuego medio. Cuando esté bien caliente, pero sin humear, coloca los croquetas en tandas. Dales vuelta de vez en cuando hasta que tengan un color dorado bien crujiente, unos 3 a 4 minutos por tanda.
02 -
Haz bolitas o cilindros del tamaño de una bola de golf con la mezcla. Ponlos en una bandeja y deja que se enfríen en la nevera 10 minutos para que agarren forma.
03 -
En un bol grande junta el puré frío, queso rallado, cebolla verde, polvo de ajo, polvo de cebolla, sal y pimienta. Mézclalo bien hasta que quede uniforme y suave.
04 -
Prepara tres recipientes pequeños con harina, huevos batidos y pan rallado para empanizar los croquetas.
05 -
Pasa cada croqueta primero por harina, luego por huevo y por último cúbrelas bien con pan rallado. Presiona un poco para que quede pegado.
06 -
Saca las croquetas con una espumadera y déjalas escurrir sobre papel absorbente. Sírvelas al toque con tu salsa favorita.