01 -
Pon en un bol grande la masa madre, el agua tibia y el azúcar. Revuelve hasta que el azúcar desaparezca.
02 -
Incorpora la harina, la sal y el cacao a la mezcla húmeda. Mezcla con una cuchara de madera o con las manos hasta salir una masa pegajosa.
03 -
Pon la masa sobre harina y amásala unos 10 minutos hasta que esté suave y elástica.
04 -
Mete la masa en un bol engrasado, cúbrela con un trapo y déjala reposar en un lugar templado unas 2 horas hasta que duplique su tamaño.
05 -
Calienta el horno a 190°C y cubre una bandeja con papel para hornear.
06 -
Haz que la masa baje y luego dale forma de corazones. Ponlos en la bandeja lista para hornear.
07 -
Reparte las chispas de chocolate sobre cada corazón y aplástalas un poco para que se peguen.
08 -
Mete la bandeja en el horno y cocina de 20 a 25 minutos hasta que los corazones estén firmes y un poco inflados. Sácalos y deja que se enfríen bien antes de comer.