01 -
Parte los calabacines a lo largo formando 4 medallones y haz marcas en la pulpa.
02 -
Salpimienta bien con sal kosher y espera 15 minutos para que suelten agua.
03 -
Pon el horno a 220°C (425°F) para que esté listo para hornear.
04 -
En una sartén pequeña, cocina suave el ajo y el ají rojo en 2 cucharadas de aceite de oliva hasta que suelte aroma. Sácalo del fuego y reserva.
05 -
Pon la sartén al fuego y fríe los medallones con la pulpa hacia abajo hasta que estén dorados.
06 -
Coloca los calabacines en una bandeja con la pulpa hacia arriba.
07 -
Pasa generosamente el aceite con ajo sobre cada medallón de calabacín.
08 -
Hornéalos unos 8 a 10 minutos hasta que estén blanditos.
09 -
Espolvorea mozzarella y parmesano de forma pareja encima de los calabacines horneados.
10 -
Pon los calabacines con queso bajo el grill hasta que el queso se derrita, burbujee y tome un color dorado suave.
11 -
Pon albahaca fresca desgarrada encima y si quieres, más ají rojo triturado para dar más sabor.