01 -
Cuando estén firmes, saca con cuidado los chocolates de los moldes y ponlos en un plato para servir.
02 -
Pon los moldes en la nevera y déjalos ahí entre 30 y 40 minutos hasta que estén listos.
03 -
Vierte la mezcla de chocolate en moldes de corazón con calma y toca la mesa suavemente para sacar el aire.
04 -
Incorpora los frutos secos y las frutas secas en el chocolate, mezcla bien para que se cubran todos.
05 -
Añade la vainilla y la sal marina al chocolate negro derretido y revuelve bien para que se integre todo.
06 -
Calienta despacio el chocolate negro en baño María y mueve sin parar hasta que quede suave y brilloso.
07 -
Derrite el chocolate con leche y échalo encima de los moldes con diseños para darle un toque bonito.